lunes, 17 de junio de 2019

leo las entregas de Josele Sánchez

y me debilita sentirle tan próximo y comprometido en las denuncias pedófilas de un grupo de indeseables de las élites mundiales. Llamo élites mundiales a aquellos que por el hecho de ir a la Universidad o pasar a cargo público, les da derecho a saltarse la ley y mofarse del común de los mortales. Degeneradas bestias humanas que se agrupan en sus desmanes para compensar sus actos. Pero es evidente que cuantos más sean... el acto se vuelve más facineroso. Más cruel y depravante. 
Me apena que Josele apele al Dios judío como método de fuerza y ejemplaridad. Todos vemos que los más pecaminosos se juntan, se esconden, bajo el techo y pilares de piedra levantados por hombres de igual enjundia y hermandad. Resguardar la miseria y vacuidad de sus almas, en abrazos y besos de fraternal amistad. 
-"Daos fraternalmente la mano": Dice el mas fatuo de los pedófilos-. Esto solo se le puede ocurrir a un pecaminoso hombre de iglesia. Solo se le puede ocurrir a un hombre sectario.
No en vano Josele ha emprendido una batalla que le viene grande, porque el enemigo es fuerte y bien atrincherado. Estos enemigos disponen de la justicia a favor de sus intereses y contra todos aquellos que osen herir susceptibilidades; disponen de la religión a su favor; disponen de las armaduras que, como capas en cebolla, les distancia de sus actos desmedidos y ultrajantes. Se sienten seguros en el cogollo porque, para llegar a sus personas, hacen falta muchos esfuerzos y verdades comprobatorias.
Josele, 
antes morirá tu cuerpo a que veas penar a los responsables de pedofilia, asesinato, y desmanes múltiples. Y mira que los nombras claro... Pero antes pasará un camello por la ranura de la aguja... No con esto quiero decir que abandones la afrenta. Pero tienes que reconocer que la gente no se moviliza. La gente no te defiende. La gente no te apoya. La gente no está a tu lado en la lucha que has emprendido. Estamos acostumbrados a que sean otros los que luchen por nosotros. A que sean otros los que den la cara y se la partan, y nos beneficiemos de ello. Los españoles derogamos en otros las ofensas que nos hacen, y así la sociedad no cambia. Tampoco les interesa. Mucho bla bla bla en los sufragios, para terminar siendo bolos de tumbar..., de derribar...
Espero que tu fe te de alas, para vencer al ser alado infernal.

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