martes, 13 de febrero de 2018

la ablación

La ablación de FLOR DEL DESIERTO
La joven Waris Dirie, nacida en Somalia en una modesta familia de pastores nómadas huyó fuera de su país a los 13 años de una boda de conveniencia y anduvo días por el desierto antes de llegar a Mogadiscio, capital de Somalia. Trabajó como criada en la Embajada de su país en Londres, donde pasó la adolescencia sin saber leer ni escribir. Antes de volver a un país destrozado por la guerra, prefirió permanecer ilegalmente en Londres donde conoció a Marilyn, una dependienta que la acogió llegando a hacerse amigas íntimas. Tras algún tiempo en Londres, su belleza la llevó a las pasarelas más famosas y ser portada de las mejores revistas de moda convirtiéndose en una de las modelos más solicitadas de la época.
Sin embargo, la bella Waris Dirie escondía un terrible secreto no revelado el cual expone en el siguiente vídeo de 3 minutos. Difundan esta información mediante los iconos para compartir que tienen al final del artículo para detener esta barbarie que afecta a millones de niñas víctimas indefensas.

ABLACIÓN CLITORÍDEA

Ablación Clitorídea en la Guinea Española (Año 1951).
(Reportaje Fotográfico Original del Dr. Francisco Coloma García).
por
Francisco Coloma Colomer (Médico-Ginecólogo.Hijo del Dr. Coloma)
y
Francisco Coloma Saiz (Historiador. Nieto del Dr. Coloma)

Dr. Francisco Coloma García
(Estudiante de Medicina en la Facultad de Valencia)
(1943)
BIOGRAFÍA
Dr. Francisco Coloma García (1917-1986)
Nació en Almansa (Albacete).
Hijo de Ernesto Coloma Martínez, acaudalado industrial, copropietario de la Fábrica Calzados Coloma S.A. y de Luz García Belmonte. Estudió el Bachiller en Madrid custodiado por sus tíos.
Dr. Francisco Coloma García (1947)
Comenzó su licenciatura de Medicina en Madrid pero, el inicio de la Guerra Civil, le obligó a trasladar la matrícula a Valencia, pudiendo terminarla al finalizar el conflicto. Se especializó en Urología y Oftalmología. Fue médico, por oposición, de la Compañía Transmediterránea entre los años 1946 y 1963, realizando un itinerario reiterado entre la Península, las Islas Canarias y la Guinea Española (actual Guinea Ecuatorial).
Casó en 1950 con María Colomer Maisonnave y tuvo tres hijos: Francisco (1951), Luz (1952) y Adolfo (1955).
Tras su periplo naval, trabajó en la industria farmacéutica para el Instituto Farmacológico Latino, con categoría de Inspector Jefe del Área de Levante, Baleares, Murcia y Albacete.
El año 1976, regresó a la medicina en activo como Médico de Familia en el Centro de Salud de la calle Islas Canarias de Valencia, donde permaneció hasta su muerte en 1986.
ABLACIÓN CLITORÍDEA
En el año 1951, el Dr. Francisco Coloma García obtuvo un permiso especial para realizar el reportaje fotográfico, que presentamos, sobre la ablación clitorídea. Éste fue un hecho totalmente extraordinario, ya que los ritos de iniciación son extremadamente reservados, incluso para los propios familiares.
En África Occidental están ampliamente arraigados, incluso hoy en día, los ritos animistas y, dentro de estos, las ceremonias de iniciación de los/las jóvenes adolescentes como paso previo a la madurez. No se sabe, a ciencia cierta, si la ablación clitorídea es anterior o posterior a la influencia islámica, pero, sea como fuere, permanece vigente y arraigada por absurdo que nos parezca. La intervención consiste en la extirpación de la porción distal del clítoris con su capuchón, así como, de ambos labios menores. Esta ablación ocasiona una retracción tisular y estenosis vulvar que tendrá que ser vencida con el coito y, definitivamente, tras los partos; de todos modos, siempre permanecen secuelas de por vida. Con este proceso, se priva a la mujer de una de sus áreas más erógenas y convierte la penetración en una auténtica tortura en gran parte de los casos.
REPORTAJE FOTOGRÁFICO
El rito se comienza con una danza practicada por las jóvenes iniciadas en años anteriores.

Las jóvenes ya iniciadas realizan el papel de anfitrionas.

Danza de las adolescentes que van a ser iniciadas.


Las aspirantes son conducidas por sus familiares a la entrada del Bosque Sagrado.
Colocación de una aspirante mostrado sus labios menores y capuchón del clítoris que van a ser extirpados por las curanderas.

Una ayudante se coloca debajo de la aspirante para sujetarla con brazos y piernas. Otras dos ayudantes se sitúan a ambos lados para mantener las rodillas separadas y mostrar a la curandera la zona a escindir.

Una vez inmovilizada la aspirante, la curandera se dispone a iniciar la extirpación con una hoja cortante.
 Escisión del labio menor izquierdo.

Ante las convulsiones de la aspirante, interviene una cuarta ayudante para sujetar el tórax.

La curandera sujeta el colgajo con su mano izquierda mientras termina la escisión con la navaja que porta en la derecha.

Escisión del labio menor derecho.

Muestra de la efectiva inmovilización ejercida, con las piernas, por la ayudante que está colocada debajo de la aspirante.

Una aspirante de menor edad es sujetada por una ayudante, mientras aquélla, aturdida, se abraza a su cintura.

Escisión de la porción distal del clítoris con su capuchón.

Escisión clitorídea. Se aprecia la descomunal fuerza que está ejerciendo la ayudante para inmovilizar a la aspirante.

Cuidados posquirúrgicos. Se coloca a las aspirantes sobre un lecho de hojas para que reposen, mientras se les aplican ungüentos hemostáticos y anestésicos en la zona intervenida.

En este caso, mientras la aspirante recibe los cuidados, apreciamos que la ayudante trasera se mantiene aún en su puesto, aunque ya sin presionar con sus piernas.

Colocación en reposo de la aspirante conmocionada.

Joven, aturdida tras la ablación, es atendida por ayudantes y protegida por abundante hojarasca.

Dos niñas iniciadas reposan atónitas tras la ablación.

Visión frontal del resultado final de la intervención.

El aturdimiento que lleva implícito el drástico abandono del cuerpo niño
irrumpiendo en la edad adulta.
 (Francisco Coloma Saiz-2003).
este año cerca de 20.000 niñas están llamadas por sus madres a tan terrible práctica ancestral. Digo ancestral porque la practican las mujeres de generación en generación. Temo que mi pregunta no tendría respuesta si llegara a formularla. ¿Quién cojones fue el primero o la primera en hacer semejante práctica? Solo me queda la teoría de si fuera a partir de la presencia de algún ente endemoniado o dios gilipollesco. No me extrañaría que fuera un Dios llegado de a saber qué lugar.

No hay comentarios: