es difícil de olvidar.
Tantos años corriendo detrás de los trenes, en mi juventud, para venir a comprender por qué aquellos combois iban a tanta velocidad que se les podía alcanzar con un poco de esfuerzo. Tanto era así, que la gente se bajaba en plena carrera... cogían racimos de uva... y, sobre la marcha, alcanzaban al tren con su "traca-traca", característica de las ruedas "cuadradas".
Gracias a la periodista Mónica González, he llegado a asimilar la onomatopeya de las ruedas sobre los raíles. <<El círculo del cuadrado>>. Ahora comprendo mejor la figura del Hombre de Vitruvio, de Leonardo da Vinci.
70 años y gracias a esta periodista me moriré sabiendo una cosa tan importante -en la evolución que darán las ruedas cuadradas- a la raza humana.
Periodistas como esta son necesaris para comprender mejor cómo pudieron existir personajes tan importantes sin haber sabido que los trenes van sobre ruedas cuadradas. Una forma de "viajar en el tiempo", ¿tal vez?
No sabía yo que la Universidad de Periodismo y Ciencias Sociales estuviera tan adelantada a su tiempo. Para muestra: Mónica González.
No hay comentarios:
Publicar un comentario