con la venida de los vientos del feminismo la calle está que trina. Las mujeres se han puesto el pantalón del machismo y no paran de meterse contra todos aquellos que no tengan visión feminista o estén a favor de Palestina.
Vía teléfono me presentaron a una señora, a la que no ví la cara, pero nos unía la poesía. La dije que yo escribía poesía y me lanzó si a mí me interesaba la posición de Palestina.
Le respondí que la política me gustaba cara a cara y que no me decantaba por los conflictos palestinos.
Terminó diciéndome qué tipo de poeta era yo si pasaba del conflicto entre Palestina, Israel, etc.
La verdad que no tengo una conciencia formada de cómo va el conflicto bélico en Oriente Medio. Pienso que en la guerra no hay vencedores, sino vencidos. Todos los países implicados en un conflicto bélico terminan llorando a los familiares muertos. Individuos que tendrían una larga vida... un largo proceso de vida familiar y, por ende, de amigos y conocidos.
No llegué a asimilarlo bien porque corté la comunicación antes de meternos en camisas de once varas.
Disponer de noticias baleadas en la TV: no es estar al albur de la situación en conflicto.
Lo cual nos lleva a pensar que lejos de los lugares de guerras hay gente que se mete en el papel de simpatizante (haciendo guerra) a favor de alguno de los países. En España, y teniendo aquí un grupo de palestinos con banderas los sábados en las plazas públicas contra España y los enemigos... pues se permiten hacer la guerra dialéctiva contra un paisano que no quiere guerra ni anímica ni mental.
Estamos desfasando el feminismo..., y a la vez convirtiéndolo en machismo. Un desfase temporal que dará mucho que hablar...

