Parece que todo el mundo la hemos tomado con Zapatero y su dilatada experiencia en política de zurdos: <<Todos robamos y ninguno nos señalamos.>> Esto es una técnica que han tenido todos los zurdos en España y parte del extranjero. A ninguno le verás señalar a su compatriota a no ser que seas Ábalos y Koldo. Pero Koldo se salva porque no era socialista: era un ladrón independiente dentro de la psoe. Que es totalmente distinto. La condena debería ser mucho menos por el dato ofrecido.
Y ni cortos ni perezosos para el saqueo se han arropado con un grupo entre fiscales y jueces dignos de confianza y beneficio mutuo. Claro, confianza para ellos y en contra de los intereses del pueblo llano.
Como vemos los hay de todos los colores y togas en el entramado rojerío. Ya nadie puede hablar de nadie porque todos están en la cuerda floja. Algo que les anima a seguir, porque viene la derecha. Y ahí tenemos a Rufián, con pose de conde de Montecristo, y señalando a la bancada contraria cuando la mierda huele en la suya. Es que no hay uno solo que se le pudiera recuperar para algo más que no sea el desperdicio mental que hay ocupando la Moncloa y la psoe.
Estoy indignado contra todo este podrerío que hay en los partidos políticos españoles. Al parecer les parece poco lo que les pagamos que han tomado la decisión grupal de robar a turnos. Y nosotros como buenos compatriotas seguimos yendo los domingo de elecciones a echar el voto en la urna que no sabemos si alguno de la mesa la separa porque no le interesa contarla para nadie. Con la conclusión de que pierdes el domingo para dedicárselo a estos ladrones de mierda. Que, por cierto, lo pasaron a los domingos cuando antes si ibas a votar te pagaban cuatro horas retributivas. Se ahorraron las cuatro horas pasándote a tu día de fiesta para no pagarte. ¿Y vas...? ¡Mándales a la mierda!