nos está viniendo desde los cuatro puntos cardinales del planeta. Cada uno de ellos viene con buenas intenciones, tan es así que pretenden hacerse pasar con nombres de muertos para llegar a votar a España y conseguir la nacionalidad y una paguita de por vida. Todo el logro conseguido gracias a la bondad extrema y objetiva de la psoe. Que para los españoles no hay reparto de lo que se están ganando todos los días con el sudor de su frente; frente a los que vienen a vivir del sudor del de enfrente: que somos los españoles. Eso sí con la garantía de Dios. Que sin darse cuenta atenta contra el segundo mandamiento de la Ley de Dios. Lo repatean tanto que no se dan cuenta de que con su miseria más galopante viven de la miseria de los demás sin ningún tipo de miramiento. Estos desgraciados mucho golpe de pecho, pero garrapatas chupando del trabajo ajeno.
Es obvio que tenemos a todo lo peor de cada casa de los pueblos y ciudades del planeta. No hay un solo español que tenga esa voluntad de rata carroñera.
Hay que desprenderse de toda esta gentuza que nos ha llegado desde los cuatro puntos cardinales del planeta. Cada español no puede tener una garrapata viviendo a costa de cada uno de los españoles. No han venido a trabajar porque no hay trabajo. Pero bien que piden derechos que ni en su país les dan. Dinero y casa. Si eso lo pidieran en sus países no tendrían que venir a obligar a otros países a dárselo. Este es el buenismo negativo que tenemos los españoles contra los españoles. Antes los de fuera que los de dentro. ¡Que asco, señores!