han vuelto a soltar sus cargas de polvo blanco a la atmósfera sobre la costa mediterránea. Ya hacía tiempo que no se les veía volar por encima de las cabezas de los valencianos y, mira tú por dónde, se han dado cita estos días de fiesta. Pero ya no se esconden de la vista de aquellos, a los que, nos llama poderosamente la atención semejante ambiente que borra el azul celeste. Pasan descargando sus estómagos de polución y cuando se les acaba el contenido de los estanques, vuelven sin estelas como niños buenos a volverlos a cargar. Al parecer la carga de polvo blanco la realizan en determinados puestos militares por la zona sureste de la costa.
Hace bastante tiempo que vienen contaminando el medio ambiente consiguiendo, con ello, que de la tierra brote un calor constante impropio del tiempo. Cosa que no escapa de la observación de la gente, sobre todo, de la gente mayor.
Estas estelas de condensación disuelven las nubes de vapor de agua, y consiguen resecar las zonas por las que se posan al bajar a tierra. Claro que esta cambiando el clima de manos de indeseables que quieren arruinar a la gente con impuestos para sulucionar lo que ellos son responsables. ¡Qué asco!
Es necesario que la gente mire para arriba y deje de mirar el suelo por si encuentra la moneda perdida. La mayor cantidad de dinero se nos va en pagar los desmanes que provocan los países cooperantes en semejantes dislates.
Digamos, basta, a todo aquello que veamos no cumple las normas naturales propias de la naturaleza.
