se ha vuelto tonta. Se están dando cuenta de las subvenciones que se reparten entre los amiguetes socialistas y están dejando de ir a los cines donde se proyectan películas españolas para no tener que justificar el chorreo de euros que les reparte el memo del presi para que le sigan votando la elite del ramo. Tan es así, que muchos de los cantantes, cinéfilos y mangantes varios... se dieron de baja de lo que venían haciendo... si es que venían haciendo algo, y se pasaron a cobrar las subvenciones para no tener que ir cabeceando buscando trabajo. Actores tan importantes no era cuestión de tenerles buscando un papelito aunque fuera de figurante, en árbol de rincón, de relleno.
Luego dicen que la juventud vota a VOX y no me extraña que lo hagan porque imaginan que los chiringuitos a modo y forma de Argentina y el Salvador. La clase obrera femenina se vio truncada cuando les quitaron las subvenciones al colectivo feminista y a (lgtbiq+). Aquí vinieron las protestas en las calles contra Milei y Bukele. Ahora son países que están saliendo de la miseria en la que les habían sometido los anteriores gobernantes con tanto repartido a sus fieles vagos y maleantes.
Que en España tengamos a Irene Montero con una cantidad de 500 millones para seguir pagando el chalecito de Galapagar y otros débitos varios... manda cojones. Y los enfermos de ELA, y otras enfermedades incurables esperando por 30 millones para pagar a gente de compañía a los enfermos. ¡Es que manda huevos!
y luego viene lo que viene. A esto hay que darle solución y no es olvidando los casos y las suvbenciones... es metiendo en la cárcel a unos o unas y a otro u otras quitarles las paguitas... ¡Cuidadín, que viene la ultraderecha!