jueves, 5 de marzo de 2026

el gran emperador

 
Pedro Sánchez se ha proclamado el Emperador de todas las naciones del planeta. Sánchez, El Justo, el que mira <<por todos los fuera de la ley>>, menos, por la Nación que gobierna. No me extraña que los españoles le llamen traidor e hdp. 
Pues...
este memento mori nos ha vendido a las fuerzas del mal. A esas fuerzas que tenían bajo el yugo de la religión islámica a las mujeres que tanto representan. 
No conforme a este ejemplo de sabiduría salomónica... se ha doblegado a las fuerzas del integrismo más radical del rey Mohamed y a su dictado de apoderarse de las provincias de Ceuta, Melilla, y, con el tiempo, las Canarias. Es un momento idóneo para Marruecos la amistad (aunque ya la tenía) de Trump y su apoyo en conseguir el trofeo. Ahora que, el Emperador, ha dejado a España al albor de los acontecimientos venideros después de la guerra contra Irán... se nos planteará la cuestión de bajar la cerviz, a Trump, para remendar los rotos propiciados por el memo de Sánchez. 
Por esta razón he empezado por convencerme de que todo esto está más que preparado y aderezado, en oficinas norteamericanas, con salsa de color del dinero.
Si la geografía tiene que cambiar es normal que los propósitos estén más que asegurados.
No creo le cueste mucho a este tarado sucumbir a los preceptos que marquen a tenor de lo sucedido entre él y el presidente norteamericano. Esto nos va a costar Dios y ayuda para retornar al redil europeo. Y exteriores.
Solo un memo se burla del poder y se somete a los embates de los terroristas, islamizados y torturadores.
Este, payaso, no tiene precio en el mercado. Y, eso, que solo existe uno. Él, el Emperador.

No hay comentarios: