de una luna prefabricada por ser, a mi entender, mucho más normal que el cierre hermético de una estrella con una megaesructura artificial para capturar la energía que de ella se desprenda. Proceso que se denomina la Esfera de Dyson.
No entiendo cómo a los humanos: observados para dirigidos nuestros destinos..., estos fabulosos ángeles con capacidades increíbles... no nos echan una mano para evitar las inundaciones, los malos políticos y la fórmula para no cagar, y así, dejar de comer por no ser necesario. Los mares lo agradecerían.
Hemos puestos, los humanos, todas nuestras espectativas en que debe bajar alguien a solucionarnos nuestros asuntos terrestre... porque no somos capaces de encontrar ni medios ni motivos para hacer que la Tierra sea ese planeta con capacidad de aprendizaje en escala de valores hacia una vibración de salud y prosperidad.
Como, efectivamente, no tenemos conciencia propia esperamos que vuelva a la vida el que fue asesinado y colgado y apaleado 70 veces cinco. ¿Acaso tendríamos alguno de nosotros ganas de volver... de dónde sea se pueda volver... a poner la otra mejilla? ¿O estos seres que si son más sabios verán que no se pueden fiar de los terrícolas porque toda su estructura interna es una esfera de Dyson?
El humano necesita siempre que alguien le dirija y le diga qué debe hacer en cada momento. Por eso se fabricó la política y la televisión. Para ponerles el nombre de pastores, curas, presidentes, y memeces varias.
La cuestión, señores,
que la estructura está más que montada, estructurada y formada al nivel mental de las estrellas brillantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario