martes, 10 de marzo de 2026

después de "el Caso Epstein"

 
no me extrañaría existiera una isla dedicada a la caza de personas. 
Leí un libro que tenía de contenido casos como el narrado. Y también había una película que hacía referencia a este macabro ejercicio de recreo mayoritariamente para gente que pudiera permitirse pagar tan enormes sumas de dinero por disparar a otro ser humano. Claro es, que pasa a ser una pieza, en vez de un individuo como el que le dispara. Esto solo se lo pueden permitir aquellos que no tienen empatía con nada ni con nadie. El ego gobierna su persona como alien: el octavo pasajero.
Ambos dos casos: el de Epstein y el de la caza furtiva de personas en una isla... tienen el mismo modus operandi: el de ocasionar sufrimiento a otro miembro de la especie. 
¿Qué horror no puede pasar un niño o niña raptados para saciar el hambre sexual de depravados mentales e insidiosos hijos de la gran puta?
¿Qué horror no puede pasar una persona a la que persiguen como hienas de la peor calaña animal?
¿Cómo puede caer tan bajo una persona que, poseyendo todo el poder que da el dinero, aún necesita robar la vida a otra ser. Como aquellos obsesionados con comer carne humana y si es de feto o aborto... mucho mejor? ¿Acaso les alarga la vida semejante canibalismo? -No lo creo. Es por pura maldad que el aporte que les pueda acarrear semejante práctica depredativa. 
¡Qué asco de individuos!

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