del estado mental en el que nos encontramos los españoles para llegar a permitir, como bien dice el periodista, en el video, que nos chuleen los políticos y nos llamen tontos <<aun>>, cuando carecemos de los medios adecuados para atender nuestras primarias necesidades básicas de vivienda y familia; <<aun>>, cuando les tenemos en la cárcel por haberse llevado hasta el agua del florero a tiempo de salir de sus respectivas relaciones profesionales, dentro de la administración pública.
A cualquiera se le diga que somos un país desarrollado en la UE, tiene que acudir inmediatamente al oculista porque se le han quedado obsoletas las gafas que usaba.
Cuando -conociendo un delito y el deber de denunciarlo no se pone en funcionamiento porque somos buenistas y esperamos la enmienda propia-, estamos siendo reos del mismo delito, en este caso, de traición.
Por lo tanto deberíamos reflexionar sobre el asunto antes de que alguien nos señale como cómplices necesarios en la trama, con Sánchez, contra los españoles. Y, creo, a ninguno nos apetece eso.
El video demuestra claramente las consecuencias que debería aportar -de los ciudadanos hacia los administradores públicos- las denuncias para la inmediata quita de los privilegios que se están adjudicando sin derecho a ellos.
El chiringuito interno que fluye como agua de manantial y que se queda dentro del grupito para que nadie se entere de estas cuitas, al marjen total de la cara de cemento que nos suelen enseñar como si no hubieran roto un plato en su vida contraviniendo los desperfectos realizados en el Parador de Teruel... requiere de la denuncia correspondiente a los órganos judiciales para que les metan mano y tengan que devolver todos los dineros que explicita el video. O la determinante puesta en escena de la policía para expropiar todas la propiedades que un ministro o funcionario público (conociendo como conoce la legalidad e ilegalidad vigente) haya cometido en beneficio propio. Y no solo dentro de su programa como funcionario/a en funciones dentro de su puesto..., si no ejemplo en su lugar de residencia y en cualquier lugar donde sea presente. Ya está bien de estar constantemente demostrando que a un funcionario no se le puede tocar aunque mate al jefe. Pues con mayor motivo por ser funcionario debe cumplir a rajatabla las obligaciones de su cargo donde fuere y estuviere. ¡A tomar por el culo, funcionarios de mierda!
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