

Si les miras... parecen salir del túnel del tiempo 2.000 años después. Tal vez 20.000 que son los años que yo catalogo el tiempo que vienen dando por el culo a las diferentes razas y humanidades que hubo sobre el planeta. Es verdad que somos los mismos, cambio evolutivo que se origina cada 80, 90, 100 años, purificando y transformando los cuerpos en un proceso de perfección interna... y, por tanto, externa. Nosotros, muchos, no nos parecemos a esos antepasados que vivieron en esos años datados. Pero, en cambio de la transmutación del cuerpo hacia un devenir más perfecto, las enseñanzas quedan vigentes para desgracia de ese devenir en perfección. Siguen condenando los mismo que en el origen de su raza. También, Lucifer, fue un ángel de constitución armónica pero con pensamientos abstractos y obsoletos a su tiempo y espacio. Su organización es idéntica a la tenido por los países árabes, musulmanes, judíos, miramamolines, y miragilipollas. Ese es el Demonio. Una sustancia congelada en el tiempo y espacio con las mismas miras de un humano. Y, si como dicen, nosotros estamos en el planeta Inferno...: no estamos tan lejos de ser imagen y semejanza del desterrado. Por eso acatamos sus demandas como sinceras y cuerdas, aunque sean de venganza, guerra y destrucción. Pero ¿todos estamos con el mismo síntoma demoníaco? Hasta el mismo Papa cumple los mandatos del Altísimo Súcubo Terrenal.
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