trabajo con la titulación más alta que hay en la Escuela de la Vida. Que suelen llamar aquellos que viven en la calle y se dedican a robar bicicletas. Toda una maestría. Pero en algo debían o deben hacerse valer en las conversaciones de tú a tú en los bancos de las plazas y jardines. Este es el curriculum que traen los menas a España: una parte roba en los jardines y otros en las estaciones de metro. ¡Aprobados!
Pero claro todo en esta vida tiene su lado negativo y al muchacho dedicado a reparar coches y fachadas le ha salido la parte negativa en forma de banqueta. De esta forma su conocimiento del medio le dará más oportunidades para cuando busque empleo de lo mismo en otro emplazamiento.
Hay gente que no se corta a la hora del reparto de hostias y no son curas. Porque hay gente muy cerrada de mente y hay que abrírsela a base de entrenamiento con bastón.
Esta es la gente cívica que echan de menos nuestras jóvenes perreantes (que vergüenza les devería dar) con los extracomunitarios. Así como a los chulitos de las bandas latinas. Esos que no les cabe más espacio en sus pieles de graffitis. Hombres anuncios que encandilan a las que deberían estar estudiando y no en los bares perreando.
Pero, claro, la vida esta cambiando según determinado gusto de personas que su sistema consiste en que se lo den todo hecho. Lo demás ya vendrá por "la gracia de Dios". Estos son los recogidos por la Iglesia como los verdaderos creyentes. Y, tanto. Como que no hay nadie que esté comiendo por la gracia de Dios. Dios lo dijo: comerás con el sudor de tu frente, y no, con el de enfrente. (Hay añadido). Pero casa.
Los moros, a mi entender, deben volver a casa aunque no sea Navidad.
Europa debe devolver a los moros a su lugar de origen y no volver a abrir las puertas ni aunque haya que cambiar la madera. Amén.
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