La Tierra es un ser tridimensional y todos los seres humanos tenemos las mismas características de quien nos alimenta, cuida y nos acoge bajo tierra. Todo este proceso es un proceso natural que no requiere de una idea propia para ser. Por lo cual todo el desarrollo que tenemos los seres humanos para nacer, crecer y multiplicarnos se nos ha dado sin que tengamos que salir de la norma preconcebida. Todo lo demás... es un añadido que ponemos los humanos que no cambia, en nada, el proceso natural de lo que se nos dió como comienzo natural.
El Papa es una figura que se ha establecido de la misma manera que se estableció todo el resto de actos y consecuencias que acarrea la natalidad. Una forma de cualificar los actos
El papado es una figura que lleva impresa la religión que dominó el mundo en Egipto. Através de la salida de los judíos de Egipto y, asentados en el lugar que ocupan, se duplicó la religión con una gran cantidad de cambios que han venido haciéndose hasta nuestros días. No era necesario duplicar la religión, pero sí la de ir acoplándose conforme pasara el tiempo a las necesidades y cambios de las nuevas generaciones.
Con estos cambios se fue acoplando la religión a los ciudadanos. Una religión que ha tenido, como toda religión, sus movimientos cruentos basados en las ideas de los que vieron futuro en ella. Y para consolidarla era necesario tener a una parte de los religiosos metiendo miedo (y ejercitándolo) a los pobladores -donde se asentaba- por medio de la guerra.
Ahora resulta que aquel elegido le nominamos dueño de la Tierra y representante de los cielos. Que es el máximo exponente que existe sobre la faz terrestre. ¿Por qué?
Vuelvo a reproducir lo que dije en su día:
La casta real y sus cargos políticos, famililares y demás civitas... se acoplan a la norma como guante a la mano.
¡Qué tanto mal ha hecho a la humanidad aquella Última Cena!
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