No voy a decir que me alegro que nadie vaya a la cárcel, porque algún día... y viendo como se desarrollan los hechos..., tal vez tenga que ir yo. Pero lo lamentable es que van aquellos que tienen todo los requisitos de vida cubiertos, al amparo de buenos coches y buenos casetones. Pues aún así, tienen que echar mano de la cartera de los pobres, para llenar sus barrigones. ¿No les pagamos sus servicios al pueblo? ¿No se les consiente que hagan de su capa un sayo y se vayan y vengan cuando les da la gana a unos y otros largarse de fin de semana largo? Cojones, pichas mías, dejar de robar a los ciudadanos y permitir que la vida de todos ellos puedan ser igual que la vuestra, carajo. Ahora la muchacha que no se enteraba de nada y trabajando en la Caixa Catalunya, firmaba y no se enteraba de nada. ¿Qué empresas del carajo son estas que nadie sabe nada y otorgan prebendas a todo hijo de sus putas madres? En la privada no pasa o pasa menos. Por lo tanto es conveniente que las administraciones públicas sean dirigidas y gobernadas por la mano privada. Siempre se llevarán algo, pero dirigirán con manos seguras. ¡Fuera el privilegio de los funcionarios! Y que les cambien el nombre por putas bien pagás. Que eso deberían ser como la señora con 87 años que está en el Barrio, enseñando la raja que la da de comer y no es, expresamente, la boca. Al Barrio os mandaba yo, para que funcionarais mejor.
viernes, 17 de febrero de 2017
lo que debería y no es
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