viernes, 2 de junio de 2023

Macarena Olona se practica un selfi

 
con un extensor a modo de acompañante, pero sin acompañante. 
Olona se ha vulto tarumba y no bailando la rumba, precisamente, sino dando a entender que su locura era o fue un producto de sus excompañeros de partido. Es indudable que el santo patrón de España no le ha servido de mucho a los intereses de la que fuera un icono político dentro del partido VOX. 
A Olona la despiertan de golpe un día en las elecciones generales de Andalucía. Los andaluces le dan un sopapo de antología y se precipita al vacío asistencial "sintiéndose": socialista. Algo increible y nunca visto desde que la política de mierda que tenemos, se convirtió en esa política de mierda que mantenemos.
A Olona es como si le hubieran abducido los extraterrestres o el MK-Ultra y le hubieran comido el seso, que no el sexo, pasando de ser monarca a plantearse el por qué de la monarquía. ¿Acaso la implantaron un nuevo cerebro, un chip personal de algún descerebrado socialista muerto en precarias condiciones? 
¡Lo que es la vida!
No existe personaje que más se asemeje a Sánchez que Olona. Puede parecer de risa pero los eslabones perdidos de Sánchez los ha estado recogiendo Olona.
Ahora me doy cuenta que los miembros del partido VOX no han tenido nada que ver con la marca de Olona del partido. Olona se sintió invadida por un ente subnormal (y que perdonen los que así se sientan) y sigue metido en ella... como el que busca mamá. Olona es una Colau un poco más limpia. Pero, por desgracia para ella, que sus estudios no le hayan servido para nada. 
En fin,
cada uno elige su camino y andanzas y después de la llegada a Santiago, es posible que se convierta... si no lo está ya... en parodiar a Don Quijote, <<en la lucha contra molinos de viento.>>

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