después de tanta historia sagrada y humana de los pueblos asentados sobre la faz de la Tierra, solo ha dado... -y eso teniendo una idea de creador- ...una revancha constante desde la muerte de Abel a mano de su hermano Caín. Por lo que me lleva a pensar que los humanos llevamos incorporado el adn de Caín y su mala baba.
Con el paso del tiempo la gente ha ido alimentando una constante revancha por todo tipo de cosas, entre ellas la avaricia y la posesión material. Entre todas: el suelo. La posesión de tener cuanto más suelo... mejor. Más poder frente al adversario. Y esto nos lleva a posicionarnos o a tomar la quijada de burro para matar al adversario. Adversario hasta la posesión... dado que, con anterioridad, era un ser viviente como cualquier otro. Nos hemos convertido en cainitas si nos llega el momento de asesinar.
Tengo, por tanto, la idea de que todos los humanos somos asesinos en potencia si se nos da la circunstancia de poderlo ser. Caín era tan bueno como Abel y necesitó de la ignorancia hacia él de Dios... para partirle el cráneo a su hermano. Dios tuvo la mala voluntad de elegir a uno, de entre dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario