jueves, 23 de abril de 2026

conjunción planetaria

 
Es de lo más significativo que estemos en un momento de la historia terrestre donde los animales pretenden hablar y los niños: alucinarse. Este es uno de los momentos más emotivos por lo que he podido pasar hoy al verles juntos: al humano  y al gato. Uno en estado cataléptico, y el otro, dando una conferencia gatuna. ¡Cuidado con los animales caseros que lo pueden contar todo!
La Tierra debe de haber entrado en una fase planetaria con influencias evolutivas hacia sus moradores humanos: los chavales son más altos. Los niños más sabios y las mascotas más humanas. Sin duda una influencia cósmica. Volver la vista atrás y comparar los niños de hace 70 años y los de ahora... y hay que quitarse el sombrero con el desparpajo que se gastan a la hora de razonar y de amar. No hay parangón. Para mejor, sin duda.
La cuestión está en que los animales aman a sus familias de acogida. Los niños empiezan a hablar con menos edad. Y lo que tuvimos muchos en la niñez no fue respeto... si no miedo.
Bien venidos al mundo donde los felinos acuden a los humanos en petición de ayuda. En que hacen cosas sobreperrunas en defensa de sus propietarios.  Y que demuestran su amor de una forma casi humana.
El mundo está alcanzando un nuevo amanecer en la medida que vayan desapareciendo los dictatoriales directores políticos. ¡Al paro con ellos!

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