menos mal ya iba a quejarme de ver cómo esos platillos volantes tan sofisticados tenían escaleras para entrar a la nave. Este, al menos, me he percatado que tiene escalera eléctrica como si entraras en el Corte Inglés.
Yo les había dado un voto de confianza al ver que las naves tenían mejor diseño que las terrestres. Pero verlas bajar una escalera normal... se me hacía raro de cojones.
Era evidente que las escaleras es más terrícola que el comer... y hablando de comer estos seres no deben saber lo que es la tortilla de patata y cebolla, ni conocer la cerveza egipcia. Milenaria en todas las orgías que se hacían en Egipto, en Grecia, en España, en Italia... por favor estos individuos vienen muy deprisa a visitarnos pero con una sanidad de pena. Son pequeños, grisos y muy delgados... propio de una alimentación carente de todo los males que engordan a los humanos. En serio que somos lentos en las distancias... pero en la mesa somos los más avanzados del Universo. Estos individuos no han tardado en oler nuestros guisos a millones de kilómetros de distancia. Al menos, el olfato les funciona.
Bueno,
para mí es válido que haya visto un ovni con las características propias de seres superadelantados. Ahora solo nos queda que bajen de una vez y se comuniquen con todos los terrícolas que si nos hemos codeado últimamente con los moros... ¿no íbamos a recibirles como al hijo perdido y encontrado en un atasco?
¿Qué nos traerá esta gente de regalo a los humanos...?
Siempre me lo he preguntado el qué regalarían los grises a los terrícolas
revestido de populismo.