¡Cuanto mal -en el pasado y presente- está haciendo la religión egipcia en el mundo, en todo el planeta!, por culpa de los actos verbales de sus comunicantes.
En principio,
no se puede uno hacer caso de otro por muy cura que sea y menos, de religión. Tratándose de la parte más interna que tiene un humano... por culpa del miedo acostumbrado por estos malignos personajes.
¿Son todos los curas igual?
Por supuesto que no, pero <<la regla>> les obliga a transmitir lo escrito por otros humanos con los mismos principios de lealtad a la misma <<Orden>> de los que están a años luz de saber y conocer el valor de lo que quieren transmitir. Igual que todo hijo de vecino. Hasta tal punto que la retransmisión constante sobre un púlpito -a los feligreses- es algo no experimentado...: sino leído como un papagallo, sobre un otero. La única novedad es la de poner una voz de falsete que suene a buena persona.
Por favor...
dejad de blasfemar contra todo el elenco existente en el Cielo y entre medias. Dejad de darle vueltas a la religión y no metáis más miedo que la gente ya sabe que el Infierno no es ese lugar donde la gente va a pasárselo bien y calentito... sino una parte de nuestra psique que, en contra de perjudicarte..., te advierte del estado más, menos, formado o evolucionado en comparación a los años vividos... que no reciclados...
No existe nada dentro de nosotros que pueda ser perjudicial para uno mismo. Toda energía se va regulando conforme nos centramos en ella. Si soy consciente de mi cuerpo la energía fluye adecuadamente a los principios éticos con los de los demás viviente del planeta. Un proceso didáctico como el que le gusta la máquina tragaperras y pone todo su empeño y atención a que le toque el premio. Todo aquel que juega con la energía física y mental... obtiene premio al final de la partida. Porque todo lo que tenemos, ya es, un premio en sí mismo.
¿Por qué dice la Biblia de pagar un diezmo a la iglesia de los humanos?
Porque la religión se ha convertido en un trabajo, en un sustento de degenerados que tendrían más de callar, que de compartir.
El mejor Mesías es aquel que no escribe nada... dirigido a los que tienen oído.
Dejad de vocear a favor de una cultura que no es, expresamente, para tomarles como ejemplo. Dedicaros a no meter miedo y la gente os tomará más en serio. ¡Ah!, católicos, bajad de una vez a ese hombre que otros hombres mataron y que quieren hacer desaparecer la condena que debio caerles por asesinato. Ecce Homo fue real y ejemplar a cómo debemos llegar a ser para una vida más plena y sin miedos. Llegó a tocar los infiernos internos de los asesinos y culminaron con un asesinato. Ahora, todo es justificar que era normal matar a ese hombre por... una razón que no convence a nadie que se ponga a razonar.