el que nos preocupe aquello que pueda decir un ministro, sea el que sea, contra cualquier ciudadanos sea la ocupación que tenga. El hablar de Puente por haberse metido contra el deber de informa de un periodista... nos dice la calaña y catadura de gentuza que es. Y por ello, no podemos echarnos las manos a la cabeza porque las tendríamos todo el rato sobre la peluca o moño.
Lo que diga Puente es irrelevante a la profesionalidad de un Juez o un periodista; de un limpiabotas a un camarero. Démosle de su propia medicina e insultémosles como lo estamos haciendo hasta ahora. La sociedad española debe tomar las riendas, y no perderlas, sobre la operatividad de nuestros funcionarios. Y tomar las medidas supone que <<el funcionario que no funciones se vaya a hacer la mà.>> Su misión consiste en servir al pueblo: principio y raíz del dinero que cobra. Todo lo demás es ver llorar a las nubes.
Espero que la gente se vaya dando cuenta de la catadura y dureza de la tez de estos indeseables payasos; y que me perdonen los payasos de circo.
Demasiado bien les tratamos en España a los ministros o servidores del pueblo. El que no este a gusto "puente de plata".
Rogar a un ser invervible es perder el tiempo, dinero y rebajar la categoría del rogante u orador.
La política y el político tienen que cambiar ya. No hace falta que lo digamos tantas veces, y sí nos pongamos a "ello". El tiempo pasa, y por dejadez, dejamos las cosas a medias a las generaciones venideras. No. Eso debe cambiar también en la mente del sufrido ciudadano. Todo inservible a reciclar o a limpiar el monte.
Pero quién cojones se creen estos imbéciles para enfrentarse a los profesionales de la información o justicia cuando no tienen ni la primaria realizada. El caso que ellos sin estudio alguno se permiten poner el listón bien alto para que siempre sean sus alegados los que ocupen los puestos vacantes. Una sociedad a su nivel es una sociedad caduca.
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