hay gente que les sigue, les persigue, se hacen selfish, y si es posible les tocan en sus partes pudentas... con tal de enseñárselas a las amistades, cosa que me parece increíble cuando te das cuenta del personaje en cuestión. En este video vemos al personaje y su prole sentados ante un tribunal por, presuntamente, organización criminal. ¿Y la gente no se percata que conocer a semejante especimen rebaja la calidad de la persona que uno es? Al menos acordémonos del refranero <<dime con quién andas y te diré quien eres.>>
La afición futbolera y política andan a la par en la mente de los españoles. Tan es así que la aportación a la sociedad es cada vez menor y de peor calidad. Estamos viendo como los migrantes llegan por miles a la península y sin embargo nos fotografiamos con ellos y les hacemos el perreo para que sepan que los españoles somos <<buenistas.>>
Hasta que, claro,
nos agreden, insultan, roban a nuestros mayores, violan a nuestras menores, y proclaman a los cuatro vientos las gracias a Pedro por darles un subsidio de desempleo nada más llegar. Por que es evidente que los españoles somos ricos, nos sobra el dinero aunque se lo tengamos que devolver a Europa con intereses de banca siciliana.
¿Qué podemos pensar de Pedro cuando sale su nombre de boca de estos botarates?
Que estos individuos han venido a hacerse la foto con Pedro para divulgarla a los cuatro vientos como corolario del buenismo que derrocha Pedro. Al igual que aquellos españoles se hacen la foto con Zapatero para inmortalizar su capitaneo al frente de la organización criminal que le imputan.
¿No sería más propio poner tierra de por medio nada más conocer el talante del personaje con el que te quieres emparentar?
Hombre, lo normal es recurrir al refranero las veces que haga falta visitar, antes de inmortalizarte en papel sepia.
Recordemos que han vuelto a valorar las piezas de joyería de Zapatero y cada cristalito puede valer alrededor de 300.000 euros. El valor de las piezas unos 26 millones hacia arriba. Lo que se suele decir: «Ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho». "Estar dispuesto" no siempre es dar algo: digo yo.