espero que la IA nos pueda remontar a 600 años anteriores o 20.000 en el caso de las pirámides de Egipto para satisfacer la demanda de preguntas que tenemos todos en la cabeza para satisfacer nuestra curiosidad como el niño del ¿por qué? La curiosidad es el sustantivo que suscita la pregunta hacia el conocimiento...
Dichoso planeta que vivimos y cada día nos sorprende más con cada cosa que nuestros antepasados fueron capaces de diseñar, dentro de la incógnita. Absorvidos como estamos con las nuevas tecnologías como si las capacidades cognitivas del pasado no fueran de nuevas tecnologías. Capaces de conectarse con el cielo a través de torres como agujas de coser. No me extraña que Dios desestimara el levantamiento de la Torre de Babel porque sabía que si a los humanos, de entonces, les dabas un poco de confianza... se te ponían en casa a la hora de comer. Y, claro, Dios no estaba para que se le molestara mucho dado el trabajo de contentar, en el tiempo, a las beatas en busca de pareja para crear nuevos especímenes. ¿Cómo sabía Dios que al tiempo seguirían estando esas beatas en busca de macho para proclear? Porque en la iglesia de san Pedro y san Nicolás hay cola pidiendo al santo una cola para poder desfogarse. La verdad es que si somos a -Imagen y Semejanza-, el Creador también tenía sus dudas en el muestrario elegido como <<humano.>>
Sigo pensando que estos monumentos se rigen o levantan con la grandeza de sustentar la Creación sublime como grandiosa. Reflejada en los ojos y expresiones de aquellos que tenemos la suerte de mirarlas y venos tan enanos a su lado. Bien merece un "Aleluya" a sus diseñadores y constructores.
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