Como bien dice Danann nos estamos volviendo gilipollas sin darnos cuenta. Entramos en la película feminista como nos arrebata el espíritu la pantalla de un cine.
¿Son los políticos quienes han lanzado al mercado esta mercancia feminazi, como han distribuido el fentanilo?
Pues creo que sí.
Es una forma de destruir la imagen de la propia naturaleza manando del individuo para hacerle más vulnerable y mercantil en el mercado de la pederastia. Es hacerles creer que puede ser manejado como producto por todo aquél que quiera abusar. Epstein hacía lo propio con niños y niñas. Hacerlas creer que eran muy mayores para su edad, y participaran de todo macarroni que pasara por la isla.
Los niños y niñas son seres humanos sin calificativos de nada. Ni válidos para algo que no sea la educación y seguridad del hogar familiar.
Espero que algún día desaparezca este inclusivismo, o como se llame, y volvamos la vista a lo que realmente representa un joven en la sociedad, y cara al futuro. ¡Qué manía les ha dado con meterse en la sexualidad de los jóvenes y niños!
A ver si os dedicáis a otra cosa que no sea joder la vida de la gente de otra gente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario