
El señor Almeida por mucho que haga por aparentar tener un tipo diez. Tiene que nacer de nuevo; como nos pasa a muchos otros. Pero, dale, tal vez, con mucha honra y ganas de verse en el espejo...: consiga maneras de enderezar ese cuerpo contraído.
No entiendo por qué razón tiene nadie que adelgazar después de haberse gastado tanto dinero en engordar. Por eso creo que, Pam, lo que está haciendo es "mantener" lo que tanto la ha costado.
Realmente, si uno se pone a pensarlo, con la cantidad de hambre que hay en el planeta y estos memos del carajo se miran al espejo después de haberse pegado una buena comida casera y deciden, después, ponerse a régimen. A régimen los que no tienen que acercarse a la boca. A todos esos niños que pensábamos que comían suficiente por tener esos estómagos abultados..., y resulta, que era todo lo contrario.
Por favor;
dejaros de miraros tanto al espejo... y ponerse a hacer algo que convierta el mundo en un remanso de paz y libertad.
Dejaros de miraros la cicatriz de la tripa y poneros a trabajar. Esa palabra, "trabajar", que tanto "nombráis" y que poco "hacéis".
"Estamos trabajando en ello". Evoca un deseo que surge en la mente y que termina en la boca. Eso es todo. Y se vuelven a mirar los michelines en el espejo. La misma voluntad de "quitarse los michelines", que la de "trabajar". ¡Qué pereza!, mañana empiezo.
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