miércoles, 1 de abril de 2026

concebir la nueva religión

 
consiste en bajar de sus cruces y dolores a aquellos que tuvieron la mala pata de pensar y diseñar sus vidas contrariamente a lo que hacían los de su misma casta. 
Es necesario bajar al Cristo de su cautiverio. Esa Cruz que le ha tenido sometido en vida y en muerte. Creo que para hacer cristianos judíos no es necesario matar al Cristo todos los días del año. Porque, Jesús, fue un individuo superdesarrollado mental y espiritualmente. Aunque en algún momento de su existencia tuviera, como humano: las mismas dudas que el resto.
La religión se demuestra internamente y, no, dando a entender que eres lo más de lo más en conocimiento religioso; lo más de lo más como beato que debe dar lecciones al resto de sus congéneres. 
La idea de religión la tienes que llevar a la práctica para demostrarte que te sirve para algo. 
A base de alimentar la idea es posible que tengas... en un momento de tu existencia...: matar la idea para quedarte con la sustancia. 
Pasemos a lo que decían los budistas: <<si ves a Buda al otro lado del río: mátalo>> o bien como Nietzsche escribió: <<"Dios ha muerto">> Solo quedas tú, en tí mismo.
La vida  de un individuo consiste en amar tanto lo bueno como lo malo. Porque, ambas energías, parten de la misma Inteligencia de quien lo creó. Como bien decía Dante: <<hay que bajar al infierno para subir al cielo.>> La experiencia es la clave para la libertad del individuo. Casi diría: que lo malo es el combustible que nos hace darnos cuenta de lo que somos. La parte buena (lo que entendemos como bueno) está absorbido en la parte donde las energías se regulan entre sí. Lo actos malos hacen descender el nivel de la parte buena. Cuando una Ley inferior es trascendida por una Ley superior, la Ley superior lava a la Ley inferior.